No obtendrás sabiduría

Si no aplicas tu conocimiento

Un niño pobre vivía en una aldea lejana. Las personas del pueblo se reían del chico porque pensaban que no era muy inteligente. Algunos se burlaban de él delante de amigos y de personas que estaban de visita. Le enseñaban dos monedas, una grande de plata y otra pequeña de oro que valía el doble, y le decían: “Elige la que más te guste”. El niño agarraba la de plata y se iba corriendo

Un día, alguien que visitaba el pueblo le preguntó: “¿Sabes que la moneda de oro vale el doble que la de plata?”. El chico sonrió y respondió: “Sí, lo sé”. El visitante le dijo: “Entonces, ¿por qué te quedas con la de plata? Si te llevaras la de oro, ganarías el doble de dinero”. “Pero… —contestó el niño— si hago eso, la gente dejará de jugar el juego conmigo. ¿Sabes cuántas monedas de plata tengo ya?”

La sabiduría, no es igual que el conocimiento o el entendimiento. Tener conocimiento es acumular información o datos, y tener entendimiento es saber cómo se relacionan esos datos entre sí. Pero la persona que posee sabiduría, es capaz de usar su conocimiento y entendimiento para conseguir buenos resultados

Sé sabio

Autor Joseba Pérez