Nosotros no estamos motivados por el dinero

Estamos totalmente apasionados por esa cosa que estamos construyendo

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la motivación es mucho más que estar feliz o dar saltos de alegría. Es mucho más que eso

Podríamos decir que es una forma de energía  que nos tira hacia delante y nos  incita a hacer cosas en lugar de la que nos frena a hacerlas. También podríamos decir que es esa especie de ilusión o de impulso que hace que seas capaz de hacer todo aquello que te propongas en tu día a día

Cuando tenemos una motivación estamos más confiados en nosotros mismos. Y esto redunda en nuestra autoconfianza. El creer que vas a conseguirlo hace que haya un porcentaje altísimo de que así sea, de que lo vayas a lograr.  Puede que no sea todo, pero es mucho lo que puedes hacer si tú crees que puedes

En gran parte, la motivación viene dada por uno mismo, y ese tipo de motivación la podemos controlar o gestionar

Si tuviéramos que resumir en una palabra que es motivación, ésta sería  emoción

También es cierto que cada motivación es personal. Cada uno de nosotros tiene una motivación distinta.  De forma genérica, nos puede motivar la música, bailar, el chocar las palmas de una persona con otra con entusiasmo…incluso el dinero…¿y por qué no decirlo?

Sin embargo está demostrado que solamente el dinero no mantiene la pasión para conseguir la motivación y emoción de creer que vas a conseguir lo que te propongas. Más es, el dinero llega cuanto menos piensas en él y cuanto más trabajas por conseguir tus objetivos

En definitiva, el secreto está en estar apasionados por esa cosa que construyes día a día

Autor Joseba Pérez