El cliente no siempre tiene la razón

Pero sin clientes, no hay negocio

El cliente no siempre puede tener la razón, y de hecho, no siempre la tiene

Un cliente que no tiene la razón y entendemos que es inadecuado para nuestra empresa:

  • Frustra a los empleados, si sienten que no se les apoya ante injusticias que genera el cliente que no tiene la razón
  • Premia de alguna forma a ese cliente que no tienen la razón, comportándonos con él como si la tuviera. Y podría darse la paradoja que su comportamiento pasara a ser abusivo
  • Pueden dañar la empresa con sus comentarios fuera de lugar e inapropiados
  • Y porque nos guste o no, el cliente puede estar sencillamente equivocado

En definitiva, el hecho de que el cliente pueda estar equivocado, debe conducirnos a saber manejar la situación porque de otra manera, es mejor estar sin ellos, y concluir nuestra relación

Sin embargo y dicho todo lo anterior, no olvidemos escuchar y entender las expectativas del cliente para orientar todas nuestras energías a satisfacerlas, prestemos atención a lo que nos dicen, son mensajes permanentes de lo que esperan de nosotros, ayudémosles a marcar las reglas del juego ya que muchas veces no saben lo que quieren y no todo vale y sobre todo, escuchémosles ya que es la fuente más rica y sencilla de recepción de información

El cliente puede tener la razón o no, pero por encima de todo debe sentirse escuchado y atendido, y no olvidemos que existen clientes que es mejor no tenerlos, pero encontremos aquellos que sí son merecedores de prestarles nuestros productos y servicios porque sin clientes, no hay negocio

¿Conoces a tus clientes A, B y C?

Autor Joseba Pérez